He dormido muy poco porque tenía un armario a lado de mi litera donde se ha colado un bichito que no ha parado de hacer ruido en toda la noche y me ha rayado bastante. Al final ha resultado ser un ratón, esta mañana hemos visto sus cagaditas en el armario, pero se ha portado muy bien porque no ha tocado nada de la comida que guardabamos dentro.
Es increible todo lo que estamos viviendo, me parece todo tan irreal... Aún así lo disfrutamos muchísimo.
Me gusta imaginarnos situados en el mapa del mundo con un puntito, pensar donde vivimos habitualmente y dónde estamos ahora y lo que estamos viviendo. Es como si estuvieramos fuera de la realidad, como si estuvieramos viviendo una película, es todo como demasiado perfecto y apasionante.
Gemita tiene una frase que me encanta cuando dice "para esto trabajo yo". Realmente esto es lo que tenemos que vivir y disfrutar al máximo.
Después de amanecer hemos ido a dar un paseo Gema, Armando, Ainhoa, Malale y yo por la playa y no hemos parado de ver cangrejos que se metian corriendo en su agujero. También nos han acompañado dos perros a los que se veía felices corriendo por la playa, jugando y dandose chapuzones en el agua, muy majetes.
Ahora estamos tiradas en la playa, disfrutando de la calma total, del sol y del sonido del mar.
Malale y yo nos hemos dado un bañito y las olas nos han pegado un par de buenos revolcones.
Le hemos comprado un montón de pulseras a los chavales que venden por la playa.
Creo que ha llegado la hora de otro chapuzón, el último de Tofo porque en un ratito salimos para Inambane.
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