viernes, 5 de octubre de 2012

Día 7 Domingo 22 de Julio de 2012


Hoy aquí es domingo…
Y esta mañana ha podido ocurrir un asesinato. Yo no me he enterado muy bien porque como dormíamos todos juntos y advertida de los ronquidos de Armando me había enchufado los tapones en las orejas. Parece ser que a Armando se le ha olvidado cambiar la hora del despertador y le ha sonado un poquito antes de lo debido, como una hora y Yoli casi se lo carga cuando se ha dado cuenta.  Sólo he escuchado que decía "me cago en la hostia puta, joder…" me he asustado porque con los tapones no sabia a qué eran debidas estas exclamaciones pero como he visto que la cosa no iba a mas me he vuelto a sobar.
A pesar de eso y de los diferentes olores a pies allí acumulados hemos conseguido sobrevivir todos.
Es de noche cuando escribimos esto y ahora podemos decir que el día ha estado genial pero esta mañana la cosa se complicó un poquillo. Como he dicho aquí es domingo, teníamos que cambiar dinero porque no teníamos moneda local al ser nuestro primer dia en Mozambique y tuvimos que esperar a que abrieran el único sitio donde nos podían cambiar, que estaba dentro de un centro comercial y parecía que no acabamos de situarnos y de integrarnos con lo local. Después de esto, una vez que ya teníamos nuestro Meticais, la cosa ha comenzado a mejorar.


Por lo visto hay una parte chunga en Maputo donde si entras mueres, que es básicamente toda zona que haya “detrás de los arbustos”, asi que, como apreciamos nuestras vidas, nos hemos limitado a visitar solo la parte visible de la ciudad. 

Hemos hecho una rutilla a pie recomendada por la Lonely para ir viendo cosillas y situarnos en el  mapa.
Hemos visto una casa de hierro diseñada por Eiffel, en principio iba a ser la casa del gobernador pero creo que se dieron cuenta de que los materiales no eran los mas adeacuados para ese clima… También hemos visto un jardín botánico, un poco descuidado pero eso le daba un toque mas retro y chulo y como en el jardín había arbustos hemos tenido que ser precavidos. La estación de tren, que está catalogada como una de las más bonitas del mundo y parecía como si nos hubiéramos trasladado a otra epoca. Y poca cosa más hemos podido ver en el paseo porque al ser domingo estaba todo cerrado.

 
 Teniamos la dirección de una asociacion que hace visitas guiadas por el barrio de Mafalala, una zona un poco mas marginal y más autentica. Sobre todo a Malale, Anita y a mi nos apetecia mucho hacerlo porque nos apetecía mezclarnos más y vivir las cosas desde dentro. Hemos ido a buscarla pero no dabamos muy bien con ella, Armando, Malale, Anna y yo hemos entrado en un edificio de viviendas que era el que teniamos apuntado, subimos al piso concreto y alli no ponia nada y tenia aspecto de casa normal uy corriente, pero ya que habiamos llegado hasta alli hemos llamado. Nos ha abierto la puerta un niño chico que en seguida ha llamado al abuelo, le hemos preguntado por la asociacion y nos ha dicho que lo llevaba su hijo pero que ahora no estaba alli, nos ha ha hecho pasar a su casa y que nos sentaramos mientras el llamaba a su hijo por telefono. Ha hablado Malale con él por telefono no se muy bien en qué idioma, la conclusión ha sido que no vamos a poder hacer la visita porque sólo teniamos huequecillo por la tarde y ellos no podian hasta el dia siguiente. Pero por lo menos lo hemos intentado y a mi me ha encantado la hospitalidad de este señor, que sin conocernos de nada sienta a 4 personas blancas y extranjeras en el salón de su casa...


Pero la aventura de verdad ha empezado después de todo esto. Queriamos ir al mercado del pescado y nos pillaba un poco retirado asi que hemos decidido coger unos tuc tuc, rebautizados por Malale como Tuku-tukus. Ibamos en 4 y parecíamos como los autos loco, ahí a toda pastilla adelantándonos unos a otros. Nos han llevado por la zona chunga que coincide con la línea de costa y asi hemos podido ver el paisaje.





Lo del mercado del pescado ha sido una pasada.  Venden todo tipo de pescados, mariscos y almejas y al lado hay unos cuantos de restaurantes que te preparan lo que compres para comertelo.
Nada más llegar un tipo salió persiguiendo a una mujer con un palo en la mano, chillando como un loco y con intención de zurrarla. Se metieron entre  medias de nosotros porque aquello estaba abarrotado de gente y no llegó a pasar nada pero estuvimo en el medio de todo el meollo. Todos vivos una vez más.
Desde que llegamos al mercado no pararon de perseguirnos personas de los restaurantes para que comiéramos en el suyo, al ser un grupo de 10  personas eramos muy golosos y todos nos querían convencer. Peleaban entre ellos y no paraban de pedirnos que nos sentaramos en sus mesas. A todos estos también había que añadir un sequito de vendedores que querían colocarnos todo tipo de cosas, pulseras, figuritas, anacardos, camisetas…Compré anacardos a una señora, creo que a buen precio porque ya no volvimos a conseguirlos tan baratos.
Hubo un momento de agobio hasta que de una vez decidimos sentarnos en un sitio, al ratito se tranquilizó la cosa y nos dejaron comer tranquilos y disfrutamos enormemente haciéndolo. Pedimos almejas, gambones y calamares, todo ello acompañado de pan de ajo, papas fritas y arroz, nos pusimos morados y salimos por unos 15 € cada uno.
Gema llevaba una camiseta de La Roma y no paraban de pedírsela todos los vendedores que pasaban, hizo muchos amigos.
Quedaba poco tiempo para que anocheciera y queríamos ir al mercado de artesanía asi que cogimos unos taxis, por supuesto después de regatear con ellos. Hubo un momento de la negociación en que hicimos regate inverso, ya regateábamos entre nosotros mismos, un follón…
Pero el colmo del regate se lo llevó el mercedo de artesanía. Arrasamos. Había cosas preciosas, lástima la limitación de espacio de la mochila. Compramos tapices, telas y algún imán…


Ha estado muy bien el dia, nos hemos mezclado  mucho con la gente de aquí y eso nos gusta más.

Malale ha conocido al futuro padre de sus hijos, un italiano muy majete, digo buenorro, se llama Paolo. Le llegaron a ofrecer esta mañana que se viniera con nosotros pero se quedó la cosa un poco en el aire. Mañana vamos a viajar en una furgonetilla y nos han dicho que vienen del hostel 3 personas más, Malale está expectante por si uno de nuestros acompañantes es Paolo, no va a pegar ojo en toda la noche. 

Nos acercamos al ecuador del viaje y empieza a notarse ya por el pestuzo a pies acumulado en la habitación. La virgen!! vaya colocón entre eso y el relec a ver si no me mareo y me caigo de la cama, que duermo en la parte de arriba de la litera.

Besos, abrazos y buenas noches.
P.D.: Ahora que no me oye la cordi, creo que lo peligroso de aqui son los arbustos

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